Hace dos millones de años, el primer ancestro del hombre se irguió sobre sus pies. Esto le permitió tener las manos libres y desarrollar su inteligencia, pero sobrecargó sus pies y disminuyó su contacto con la tierra. A lo largo de la historia esta situación se ha ido agravando de tal forma que actualmente el hombre casi ha perdido el contacto con la tierra y consigo mismo.
La tierra es el lugar del que obtenemos la energía que necesitamos y eliminamos la que nos sobra. Éste es un intercambio esencial para nosotros y lo hacemos a través de los pies.
Por esta razón, hace ya muchos años (cerca de 4.000) nuestros antepasados encontraron una forma inocua de equilibrar los pies para así mejorar su estado general. Ésta técnica se ha ido perfeccionando hasta crear un mapa de la localización de las zonas reflejas del cuerpo en los pies. Mediante el masaje conseguimos eliminar los bloqueos que hemos acumulado en los pies. Y nuestro cuerpo hará el resto.
Por esta razón, hace ya muchos años (cerca de 4.000) nuestros antepasados encontraron una forma inocua de equilibrar los pies para así mejorar su estado general. Ésta técnica se ha ido perfeccionando hasta crear un mapa de la localización de las zonas reflejas del cuerpo en los pies. Mediante el masaje conseguimos eliminar los bloqueos que hemos acumulado en los pies. Y nuestro cuerpo hará el resto.
